La micropigmentación de ojos consiste en la aplicación de un pigmento duradero a lo largo de la línea de las pestañas o en la zona de los párpados. El procedimiento ayuda a agrandar visualmente los ojos y hace que la mirada se vea más definida, intensa y expresiva. El resultado se mantiene entre 1 y 3 años, dependiendo del tipo de piel y de los cuidados individuales. Gracias a las técnicas modernas de aplicación del pigmento, el procedimiento se realiza de forma totalmente indolora y resulta cómodo incluso para las clientas más sensibles.
Tres técnicas: desde un realce natural hasta una mirada dramática

El pigmento se aplica directamente entre las pestañas: el efecto es lo más discreto posible, pero la mirada se vuelve inmediatamente más profunda y más oscura en la base de las pestañas. Ideal si no quieres que se note que te has hecho algo.
Indicado para: quienes quieren una “mejora natural” sin líneas de eyeliner visibles.

Línea clásica y fina en el párpado superior o inferior: una línea definida que no se mueve de su sitio. No tienes que conseguir que quede igual cada mañana: ya está perfecta.
Indicado para: quienes llevan eyeliner todos los días y están cansadas de tener que repetirlo una y otra vez.

La línea se funde suavemente con una sombra: efecto smoky, ahumado y profundo. La mirada queda con volumen y misterio. Esta técnica es adecuada para quienes aman un maquillaje de ojos expresivo e intenso.
Indicado para: cualquier tipo de ojos, deseo de conseguir una imagen intensa y profunda.




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- Deseo de una mirada expresiva sin maquillaje diario
- Eyeliner poco duradero por piel grasa o lagrimeo
- Estilo de vida activo: deporte, natación
- Pestañas escasas o claras
- Problemas de visión que dificultan maquillarse
- Alergia a los pigmentos
- Enfermedades inflamatorias agudas en los ojos
- Uso de lentes de contacto; deben retirarse durante el procedimiento









